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Se ha vuelto común, y también es sano y divertido, el hecho de poder hacer apuestas en el mundo de los deportes (en su mayoría) o sobre eventos que pueden ocurrir en todo el mundo. Ante la proliferación de plataformas online de apuestas, es importante no solo saber dónde apostar, sino cómo hacerlo.
Hay una delgada línea entre hacer apuestas por diversión y disfrute, y convertirse en un apostador compulsivo, o alguien que está destinado a perder todo el dinero. En esta oportunidad, basándonos en consejos básicos, e información necesaria de mirar antes de apostar ¡Te asegurarás las apuestas inteligentes!

Eso sí, se debe tomar en cuenta, que no existe ningún consejo o fórmula secreta para conseguir el éxito al 100%. Al igual como sucede con los juegos de casino o ruleta, el azar y las diversas condicionantes, son las que terminan por dilucidar lo que puede ocurrir en un momento determinado.
¿Qué es un jugador inteligente en las apuestas?
En ocasiones, se llega a generar confusiones entre las personas que “consumen mucho deporte” con aquellas que verdaderamente son buenos apostadores en el deporte. La razón nos dice que, mientras mayor se consuma un producto, mejor se puede conocer las variables que se presentan.
Aunque esto no deja de ser una gran verdad, hay que mirar si un apostador tiene la capacidad analítica, y el control emocional para tratar de transmitirlo en sus pronósticos o jugadas que se van a realizar.
Debido a la competencia online que existe, pareciera que cada vez hay más “conocedores” de apuestas. Sin embargo, esos mercados “seguros”, en ocasiones pueden convertirse en un verdadero caos.
El jugador o apostador inteligente cree más en probabilidades que en los posibles resultados. Por ejemplo: si un equipo tiene una racha importante de juegos presentando una estrategia “pobre” en juegos de visitante, es probable que, más allá de tener un favoritismo por encima del equipo local, presente dificultades para ganar ese partido.

En base a esa información, un jugador o apostador inteligente, es aquel que entiende que las rachas negativas “no se persiguen” hasta darle la vuelta, sino que se debe hacer análisis y revisión en cada jugada en particular. Solo así, el jugador tendrá la oportunidad de obtener éxito en el corto y mediano plazo.
Reglas para apostar inteligentemente
Al igual como sucede con cualquier evento en particular, es importante tomar en cuenta algunas reglas o lineamientos para lograr hacer apuestas de verdad inteligente. A continuación, se presentan cada uno de los elementos que pudieran tomarse como positivos y que pueden garantizar apuestas de valor:
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Manejo de Bankroll.
Es básicamente, que antes de mirar una cuota o juego en particular, se debe mirar la billetera. El novato suele tomar apuestas con “lo que sobra” o con un porcentaje elevado porque “está seguro de que va ocurrir”. Aquí lo que debe tomarse en cuenta, es que ninguna apuesta debe superar del 7 u 10% del monto total que tienes disponible para hacer una apuesta.
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Identificar la apuesta de valor
Hoy día, los mercados deportivos son tan amplios, que ya no basta solo con creer o apostar en un “ganador” en un evento. Dentro de cada evento, suelen surgir al menos 4 o 5 apuestas, por ello, es importante encontrar cual, de ellas, es considerada “la de valor”.
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Identificar tus mercados
No puedes ser experto en la Champions League, la NBA, el tenis ATP y la liga de cricket de la India al mismo tiempo. Por lo tanto, lo recomendable en este tipo de juego, no es más que la persona logre identificar aquellos deportes que mira frecuentemente, y donde tiene un conocimiento sobre lo que puede llegar a surgir o pasar.

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Tecnología y noticias a la mano
Las apuestas en internet o el deporte, dependen de muchos factores. Por ello, no sirve de nada en la actualidad, pronosticar un encuentro con unos 10 o 15 días antes de que ocurra, salvo que sean las apuestas a largo plazo en un torneo, y se hagan de manera de “predicción”. Sin embargo, es importante tener tecnología a la mano que te muestre estadísticas, promedios y desarrollo del juego en particular.
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Identificar tu sesgo al apostar
Como seres sociales y humanos que somos, el apostador por más inteligente que sea, tiene algunas tendencias o gustos en particular en los deportes. Por ello, es importante delimitar cuando ese sesgo nos está impidiendo mirar al verdadero favorito de la apuesta, o las probabilidades que existe. Eso de “como ya ha perdido 3 veces, ahora ganará” no debe tomarse en cuenta en los mercados de apuestas.
Si existe un patrón de pérdidas con algunos equipos que son de tu preferencia, lo mejor es eliminarlos de tus listas de posibles apuestas.
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Comparar las cuotas
Una diferencia entre una cuota de 1.80 y una de 1.90 parece pequeña, pero a largo plazo, ese 10% de diferencia es lo que separa a un apostador rentable de uno que pierde dinero. Ten cuentas en al menos 3 o 4 casas de apuestas diferentes para elegir siempre la mejor opción.
Lo mejor en estos casos, es que los jugadores que apuestan inteligentemente, buscan hacer dos cuentas distintas, para lograr hacer estas comparaciones en todo momento.
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Tener registros
Es una de las mejores formas de que las personas puedan evidenciar si se está obteniendo una apuesta inteligente, si no hay ganancias, o incluso se están cayendo en mercados y métodos negativos. El registro de cuotas, eventos, montos y razón de la apuesta, ayudan al jugador a conocer si realmente está haciendo un correcto uso de todo su material.

¿Qué información garantiza la apuesta y éxito?
No hay una forma de predecir al 100% lo que puede pasar en una sola apuesta. Sin embargo, si se puede tener una estrategia para poder garantizar beneficios en el mediano plazo. Es ideal que la persona sea disciplinada con sus montos (el bankroll), también tenga información de primera mano, y entienda que las apuestas es un tema de paciencia.
Es mejor pequeñas ganancias constantes, a perseguir ganancias exorbitantes, pero poco probables de que ocurran en particular.
Conclusión
Las apuestas deportivas deben ser una forma de entretenimiento con el potencial de generar beneficios, no una fuente de estrés financiero. Si sientes que pierdes el control, siempre es mejor dar un paso atrás.